El sellado técnico es la primera barrera contra la humedad por filtración en los puntos más vulnerables de un edificio. No se trata solo de aplicar un cordón de silicona, sino de asegurar la estanqueidad en juntas de dilatación, perímetros de ventanas y grietas estructurales utilizando materiales que soporten los ciclos de expansión y contracción térmica sin despegarse.
Función del sellado en la envolvente del edificio
El sellado de juntas no es un acabado estético, sino un elemento funcional de la envolvente térmica y de salubridad. En Barcelona, los edificios sufren variaciones térmicas que provocan movimientos en los materiales. Si las juntas no están correctamente selladas con materiales elásticos, el agua de lluvia penetra por capilaridad o presión de viento, alcanzando las capas internas del muro y provocando humedades interiores, manchas de salitre y degradación del aislamiento.
Un sellado eficaz debe cumplir tres funciones: impedir el paso del agua líquida, permitir la salida del vapor de agua (dependiendo de la zona) y absorber los movimientos diferenciales entre materiales distintos, como el encuentro entre una carpintería de aluminio y una fachada de obra vista o revoco.
Tipos de selladores y criterios de selección
La elección del material depende de la porosidad del soporte y del movimiento previsto de la junta:
- Polímeros MS (Modified Silicone): Son los más versátiles hoy en día. Combinan la resistencia a la intemperie de la silicona con la capacidad de ser pintados y la excelente adhesión del poliuretano. Son ideales para sellados en fachadas y perímetros de ventanas.
- Poliuretanos (PU): Alta resistencia mecánica y gran elasticidad. Muy utilizados en juntas de dilatación de pavimentos y grandes estructuras, aunque requieren imprimación en ciertos soportes.
- Siliconas Neutras: Específicas para materiales no porosos como vidrio o metal. A diferencia de las acéticas, no corroen los metales y tienen una excelente durabilidad frente a los rayos UV.
- Siliconas Acrílicas: Solo recomendadas para sellados interiores con poco movimiento que vayan a ser pintados inmediatamente, ya que no resisten bien la inmersión de agua prolongada.
Sellado de puntos singulares según el CTE
El Código Técnico de la Edificación (CTE), en su Documento Básico HS 1, establece requisitos estrictos para los 'puntos singulares'. El sellado en estos puntos debe garantizar que no se interrumpa la barrera de impermeabilidad de la fachada.
- Encuentro con carpinterías: El sellado debe realizarse en todo el perímetro, asegurando la continuidad entre el marco y el muro. Se recomienda el uso de bandas precomprimidas o cordones de sellado con un factor de acomodación de movimiento (FAC) adecuado.
- Juntas de dilatación: Deben permitir el movimiento libre del edificio sin romper la estanqueidad. Se utilizan fondos de junta (cordones de polietileno) para asegurar que el sellador solo se adhiera a los laterales y pueda estirarse correctamente.
- Pasatubos y anclajes: Cualquier perforación en la fachada para instalaciones debe ser sellada con materiales que mantengan la elasticidad a largo plazo, evitando que el agua resbale por el tubo hacia el interior.
La importancia del fondo de junta
Un error común en el sellado de grietas y juntas es rellenar todo el hueco con sellador. Esto provoca que el material se adhiera a tres puntos (los dos laterales y el fondo), lo que impide que se estire y causa el desgarro prematuro del sellador.
La técnica correcta implica insertar un cordón de fondo de junta de espuma de polietileno de célula cerrada. Esto limita la profundidad del sellado, asegura una sección de sellante en forma de 'reloj de arena' que optimiza la elasticidad y evita la adhesión al fondo. Además, permite calcular el consumo exacto de material y garantiza que el sellado soporte los ciclos de dilatación estacional sin fallar.
Preparación del soporte y aplicación técnica
La durabilidad de un sellado depende en un 80% de la preparación de la superficie. Los pasos técnicos innegociables son:
- Limpieza exhaustiva: Eliminación de restos de selladores antiguos, polvo, grasa o moho. En soportes metálicos se usan disolventes no grasos.
- Secado: La mayoría de selladores no adhieren sobre superficies húmedas, salvo polímeros específicos de alta gama.
- Imprimación: En soportes muy porosos o cuando se requiere una adhesión extrema en condiciones críticas, es necesario aplicar un primer que consolide la superficie.
- Dimensionamiento: La anchura de la junta debe ser suficiente para absorber el movimiento esperado. Como regla general, la profundidad del sellado debe ser la mitad de la anchura, con un mínimo de 5-8 mm.
Preguntas frecuentes
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Fuentes consultadas
- CTE DB-HS 1: Protección frente a la humedad — Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (2026-09-06)
- UNE-EN 15651-1: Sellantes para juntas en elementos de fachadas — AENOR (2026-09-06)
