El mantenimiento de la calefacción no es opcional; es una exigencia legal del RITE para garantizar la seguridad, la eficiencia energética y la durabilidad de los equipos. Un sistema bien mantenido consume hasta un 15% menos y evita el riesgo de intoxicaciones por mala combustión. Aquí explicamos en qué consiste la revisión técnica y qué obligaciones tiene el titular de la instalación.
La normativa RITE y los plazos legales
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece la obligatoriedad del mantenimiento preventivo. Para instalaciones domésticas comunes (calderas de gas de hasta 70 kW), los plazos habituales son:
- Calderas de gas: El mantenimiento del aparato debe realizarse según indique el fabricante en su manual técnico. Si no se especifica, el RITE marca una periodicidad mínima (habitualmente cada 2 años para equipos domésticos, aunque se recomienda anual para mayor seguridad).
- Calderas de gasóleo o biomasa: Obligatoriamente anual debido al mayor residuo que generan.
- Aire acondicionado/Aerotermia: Cada 2 años para potencias menores a 12 kW.
Revisión del aparato vs Inspección de la distribuidora
Es la confusión más común entre los usuarios:
- Revisión de mantenimiento: La contrata el usuario con una empresa mantenedora habilitada. Se centra en el funcionamiento del aparato (caldera), su limpieza y eficiencia.
- Inspección periódica de la instalación: La promueve la empresa distribuidora de gas (como Nedgia) cada 5 años. Se centra en la seguridad de la instalación receptora (tuberías, llaves, ventilación) y es obligatoria para mantener el suministro.
Puntos clave de la revisión técnica
Un mantenimiento profesional debe incluir obligatoriamente:
- Análisis de combustión: Medición de los niveles de CO y CO2 y del rendimiento del equipo. Un nivel alto de monóxido indica peligro de intoxicación.
- Estanqueidad: Comprobación de que no existen fugas de gas ni de agua en el interior de la caldera.
- Limpieza del quemador e intercambiador: La acumulación de hollín reduce drásticamente la eficiencia y aumenta el consumo.
- Vaso de expansión y seguridades: Verificación de la presión de inflado del vaso y del correcto funcionamiento de la válvula de seguridad y los termostatos de límite.
El Certificado de Mantenimiento
Tras realizar la revisión, la empresa mantenedora debe emitir un certificado que acredite que la instalación cumple con el RITE. Este documento es el que garantiza ante la administración o la distribuidora que el usuario ha cumplido con sus obligaciones legales.
El titular de la instalación es el responsable final de que este mantenimiento se realice. En caso de accidente o avería grave, las compañías de seguros pueden solicitar este certificado para cubrir los daños.
Mantenimiento del circuito de agua
La calefacción no es solo la caldera. Un mantenimiento integral incluye el circuito de radiadores:
- Purga y presión: Eliminar el aire y ajustar la presión del circuito a 1,2 bar en frío.
- Control de lodos: Si el agua sale turbia o con sedimentos metálicos, se debe valorar una limpieza química para evitar que la bomba de la caldera se bloquee.
- Válvulas termostáticas: Comprobar que no se han quedado bloqueadas tras los meses de verano.
Preguntas frecuentes
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Fuentes consultadas
- Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio (RITE), IT 3: Mantenimiento y Uso — Boletín Oficial del Estado (2026-09-06)
- Instrucción Técnica Complementaria ITC-ICG 07: Instalaciones receptoras de combustibles gaseosos — Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (2026-09-06)



