Un sellado deficiente en baños o ventanas es la causa directa de humedades capilares y deterioro de estructuras. La sustitución profesional de silicona garantiza una barrera elástica y duradera que resiste el ataque de microorganismos y los movimientos estructurales del edificio.
Tipos de selladores: química al servicio de la junta
No existe una silicona universal. Elegir el polímero incorrecto garantiza que el sellado se desprenda en pocos meses.
- Silicona Acética: Reconocible por su olor a vinagre. Es ideal para superficies no porosas como el vidrio o la cerámica sanitaria. Sin embargo, no debe usarse sobre metales sensibles o espejos, ya que su acidez puede corroerlos.
- Silicona Neutra: No libera ácidos durante el curado. Es la indicada para carpintería de PVC, aluminio, piedra natural y juntas de dilatación en fachadas. Tiene una excelente adherencia y mayor elasticidad.
- Polímeros MS: La evolución de los selladores. Pueden aplicarse incluso sobre superficies húmedas y son pintables, algo que la silicona convencional no permite.
- Poliuretano: Reservado para juntas con gran movimiento o que requieran resistencia mecánica, como en suelos o perímetros de puertas exteriores.
La importancia de la eliminación mecánica y química
El mayor error en el mantenimiento de juntas es aplicar silicona nueva sobre restos de la antigua. La silicona no adhiere sobre sí misma una vez curada.
El proceso profesional implica tres pasos innegociables:
- Retirada mecánica: Uso de herramientas específicas para eliminar por completo el cordón viejo sin rayar la cerámica o el plato de ducha.
- Eliminación química: Aplicación de disolventes de silicona para disolver la película microscópica que queda adherida al poro del material.
- Desinfección: En zonas con moho, es necesario aplicar fungicidas que eliminen las esporas latentes antes de colocar el nuevo cordón, evitando que el hongo crezca desde atrás.
Juntas de ventana y la norma UNE 85219
El sellado perimetral de las ventanas es fundamental para cumplir con los requisitos de ahorro de energía. La norma UNE 85219 define cómo debe realizarse la colocación de ventanas en obra, destacando el sellado en tres niveles.
- Nivel interior: Estanqueidad al vapor para evitar condensaciones dentro de la junta.
- Nivel intermedio: Aislamiento térmico y acústico, generalmente mediante espumas de poliuretano de celda cerrada.
- Nivel exterior: Estanqueidad al agua y permeabilidad al vapor. Aquí es donde el cordón de silicona neutra o el sellador de polímero actúa como primera línea de defensa contra la lluvia batiente.
Un sellado que solo cubra el exterior sin tratar la continuidad del aislamiento provocará 'puntos fríos' donde aparecerán condensaciones y moho en la pared interior.
Mantenimiento y prevención del moho
Incluso la mejor silicona sanitaria con fungicida acabará amarilleando o ennegreciendo si no se mantiene. El moho no se alimenta de la silicona, sino de los restos orgánicos (jabón, piel, suciedad) que se depositan en ella.
Para prolongar la vida de las juntas:
- Secado tras el uso: En duchas, secar el cordón con un paño reduce drásticamente la proliferación de hongos.
- Ventilación cruzada: La humedad relativa alta persistente degrada los aditivos fungicidas del sellador.
- Limpieza no abrasiva: Evitar el uso de lejía concentrada de forma constante, ya que puede degradar la elasticidad del polímero.
Preguntas frecuentes
Servicios relacionados
Cuéntanos qué necesitas y te preparamos un presupuesto sin compromiso.
Fuentes consultadas
- UNE 85219:2023 Ventanas. Colocación en obra — AENOR (2026-09-06)
- Documento Básico HS - Salubridad — Código Técnico de la Edificación (CTE) (2026-09-06)



