Cómo trabajamos
El pintor visita la vivienda o valora el trabajo con fotos y te entrega un presupuesto cerrado por escrito, con materiales y mano de obra desglosados. No se inicia ningún trabajo hasta que lo apruebas, y el precio acordado no varía salvo que pidas ampliar la intervención. En una visita revisamos caminos y zonas de gravilla, mobiliario de jardín, vallas y barandillas, iluminación exterior y los elementos del porche. Te damos una lista clara de lo que conviene hacer ahora y lo que puede esperar. Trabajamos con presupuesto cerrado por trabajo, sin sorpresas, y dejamos el exterior listo para disfrutar o para recibir inquilinos. La gravilla decorativa es muy común aquí porque pide poca agua y poco mantenimiento. Con el tiempo se desplaza, se mezcla con tierra y deja pasar las malas hierbas. Renivelamos y rastrillamos la gravilla, reponemos la que falte, colocamos malla antihierbas donde haga falta y tratamos las hierbas que brotan en juntas y bordes. Hacemos lo mismo en entradas de coche, senderos y zonas de paso para que el conjunto se vea cuidado.
