Nuestro proceso de reparación de fugas en cuatro pasos
Nuestro método garantiza una solución eficiente y duradera para cualquier fuga. Primero, realizamos una inspección inicial y detección (aprox. 30-60 minutos). Utilizamos equipos avanzados como cámaras termográficas y geófonos para localizar el punto exacto de la fuga sin necesidad de obras invasivas. Esto nos permite identificar si la fuga proviene de una tubería de suministro, desagüe o un elemento sanitario. Segundo, procedemos a la evaluación y propuesta de solución (aprox. 15-30 minutos). Una vez localizada la fuga, analizamos la causa y el alcance del daño. Le explicaremos las opciones de reparación disponibles, los materiales a utilizar y le proporcionaremos un presupuesto detallado. Tercero, ejecutamos la reparación (aprox. 1-4 horas, dependiendo de la complejidad). Nuestros técnicos cualificados llevan a cabo la reparación utilizando las técnicas más adecuadas, ya sea soldadura, sustitución de tramos de tubería o sellado. Finalmente, realizamos una verificación y pruebas (aprox. 20-40 minutos). Tras la reparación, comprobamos la estanqueidad del sistema y nos aseguramos de que no queden más fugas, dejando el área limpia y funcional. El tiempo total de intervención suele oscilar entre 2 y 6 horas.
