Cómo trabajamos
Antes de intervenir, los profesionales revisan la instalación y utilizan equipos específicos para detectar el punto exacto de la fuga. Después, trabajan en condiciones seguras cerrando la llave de paso principal cuando es necesario y seleccionan la solución más adecuada según el tipo de avería, ya sea en grifos, duchas, inodoros, calentadores o tuberías dañadas. Antes de reparar un grifo, actuar sobre una bañera o hacer cualquier otra tarea de mantenimiento, los especialistas siguen un método claro. Primero utilizan equipos específicos de detección de fugas de agua para localizar con precisión el origen del problema y entender qué lo ha provocado. Después cierran el lave de paso principal de la vivienda para poder trabajar con seguridad. A partir de ese punto, escogen el procedimiento de fontanería más conveniente, ya sea para sustituir el grifo de la ducha, reparar el inodoro o hacer la intervención necesaria. Una pequeña pérdida puede parecer asumible al principio, pero con el paso del tiempo termina generando daños más importantes y costosos. Reparar un fregadero que pierde o sustituir tuberías antiguas o en mal estado supone una intervención relevante. Hacerlo a tiempo puede evitar problemas mucho mayores más adelante.
