¿Cuándo es el momento de cambiar un grifo?
Reconocer las señales de un grifo defectuoso a tiempo puede ahorrarle disgustos mayores. Si su grifo presenta fugas constantes, incluso después de intentar apretarlo, es una clara indicación de que la junta o el mecanismo interno están dañados. Un caudal de agua muy reducido, a pesar de que la presión general de la red sea buena, puede señalar una obstrucción interna o un problema con el aireador que no se soluciona con una simple limpieza. Otro síntoma común es la dificultad para regular la temperatura del agua, pasando de fría a caliente de forma errática o sin un punto intermedio estable. Finalmente, si el grifo tiene más de diez años y empieza a mostrar signos de corrosión o un funcionamiento ruidoso, es probable que su vida útil esté llegando a su fin y sea más económico reemplazarlo que repararlo continuamente.
