Las puertas son el detalle que más se toca en una casa y el que peor envejece. Rozan, se descuelgan, cierran de golpe o dejan pasar todo el ruido del pasillo. Muchas veces el arreglo es de media hora y no hace falta cambiar nada. Aquí explicamos cómo distinguir un ajuste de una sustitución y qué mirar si vas a comprar puertas nuevas.
Trabajos con puertas
- Ajuste de puertas que rozan o no cierran.
- Cambio de bisagras, pomos, manillas y cerraduras.
- Recorte de hoja tras poner suelo nuevo.
- Sustitución de puertas de paso con su marco y tapajuntas.
- Puertas correderas, vistas y empotradas en tabique.
- Puertas de armario y frentes.
- Barnizado, lacado y reparación de golpes.
- Ajuste de puerta de entrada y de sus herrajes.
Por qué roza tu puerta
- Bisagra floja o tornillo pasado. Muy común en marcos de pino. Se resuelve con tornillo más largo o tacos de madera en el alojamiento.
- Hinchazón estacional. Si en invierno cierra bien y en verano no, no se debe cepillar: se ajusta lo mínimo.
- Marco desplomado por asiento del tabique. Aquí se corrige el marco, no la hoja.
- Suelo nuevo más alto. Se recorta la hoja por abajo, dejando el hueco de ventilación que necesitan baño y cocina.
- Hoja alabeada, típica en puertas huecas viejas expuestas a humedad. Esto no se arregla: se cambia.
Cepillar por costumbre deja una holgura que ya no se puede deshacer, y con ella pasa el ruido y la luz.
Hueca, maciza o técnica
- Hoja hueca (alma alveolar): ligera y barata. No aísla ruido y se abolla con facilidad.
- Hoja con alma de tablero macizo: pesada, sólida, mejor comportamiento acústico. Es la opción cuando el objetivo es dormir bien.
- Puerta técnica, con exigencia de resistencia al fuego o acústica, habitual en accesos a vivienda desde escalera y en locales.
Para el ruido, la puerta sola no basta: la holgura inferior es el paso principal del sonido. Un burlete perimetral y un zócalo bajo hacen más que subir de gama en la hoja.
Correderas: cuándo compensan
Una corredera gana el espacio del barrido de la hoja, y en pasillos estrechos o baños pequeños eso es mucho. A cambio:
- Aísla menos ruido que una puerta de paso normal.
- La versión empotrada exige un tabique con espacio, que en obra existente supone montar un cajón nuevo.
- El herraje es lo que decide si en cinco años sigue deslizando suave. Aquí es donde no conviene ahorrar.
Puerta de entrada
En la puerta de la vivienda, más que la estética, importan el ajuste y el cierre. Se revisa el descuelgue por el peso de la hoja, el estado de los pernios, el encaje de la cerradura y la holgura perimetral. Un burlete bien colocado reduce el ruido de la escalera y la corriente de aire.
En fincas catalogadas, la puerta que da a la escalera puede tener condiciones de aspecto o de conservación. Conviene comprobarlo con el administrador antes de encargar una hoja nueva.
Qué afecta al precio
- Ajuste frente a sustitución completa.
- Número de puertas, que abarata la unidad.
- Con marco nuevo o aprovechando el existente.
- Acabado: lacado, barnizado o rechapado.
- Herrajes elegidos.
- Retirada de la puerta antigua.
Preguntas frecuentes
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Fuentes consultadas
- CTE DB-HS 3: Calidad del aire interior — Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (2026-09-05)
- CTE DB-HR: Protección frente al ruido — Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (2026-09-05)



