Electrodomésticos integrados
Con un electrodoméstico que falla, la pregunta que de verdad importa no es solo qué le pasa, sino si merece la pena repararlo. Un ruido nuevo, un desagüe lento o un ciclo que no termina suelen tener arreglo sencillo; una fuga de agua por debajo, una avería eléctrica interna o un aparato con muchos años ya encima cambian el cálculo. Antes de pedir presupuesto conviene mirar la antigüedad del aparato y el tipo de fallo, porque los dos juntos deciden si reparar sale a cuenta.
Lavavajillas no desagua
Si tu lavavajillas se queda con agua en el fondo, lo más habitual es el filtro de fondo atascado o el tubo de desagüe…
Lavadora que vibra
Una lavadora que vibra y se desplaza al centrifugar suele ser nivelación o pernos de transporte sin quitar.
Frigorífico ruidoso
Si tu frigorífico zumba, vibra o chasquea, suele ser nivelación incorrecta, contacto con muebles, o el compresor…
Campana no aspira
Si la campana de la cocina ya no aspira humo, lo normal es filtro metálico saturado de grasa o filtro de carbón activo…
Secadora no seca
Si la secadora no seca o tarda el doble, suele ser filtro de pelusa saturado o condensador con suciedad.
Horno no calienta
Si el horno enciende pero no alcanza temperatura, hay resistencia fundida, termostato roto o programador electrónico…
Vitro no enciende
Si la vitrocerámica o inducción no enciende o muestra error, suele ser tarjeta electrónica, sensor táctil mojado o…
Lavadora no centrifuga
Si la lavadora no centrifuga o queda con agua dentro, suele ser filtro de bomba con monedas o pelusa, desagüe atascado…
Los importes que aparecen en los resúmenes son rangos orientativos; el precio cerrado lo da el profesional tras ver fotos o el caso.
Lavavajillas que no desagua o deja platos sucios
Cuando el lavavajillas termina el ciclo con agua estancada en el fondo, el motivo más habitual es el filtro inferior obstruido con restos de comida, algo que se limpia sin herramientas sacando la rejilla y aclarándola bajo el grifo. Si tras limpiarlo el problema sigue, puede ser el tubo de desagüe doblado o, con menos frecuencia, la bomba de desagüe, que ya sí pide un técnico.
Si en cambio el aparato desagua bien pero los platos salen sucios o con restos de cal, suele apuntar a la dosificación de sal o abrillantador, o a un brazo aspersor con los orificios taponados, no a una avería del motor.
Lavadora que vibra, hace ruido o no centrifuga
Una lavadora que vibra con fuerza durante el centrifugado casi siempre tiene las patas mal niveladas o los tornillos de transporte del tambor sin retirar tras una mudanza; comprobar el nivel con las patas roscables suele resolverlo sin coste. Si no centrifuga en absoluto, la causa habitual es un exceso de ropa mal repartida o, si se repite con cargas normales, la escobilla del motor o el sistema de detección de desequilibrio, que sí requiere revisión.
Un ruido metálico nuevo, sobre todo si aparece de golpe, conviene no ignorarlo: puede tratarse de un objeto suelto en el tambor (una moneda, un botón) más que de una avería mecánica, y merece la pena comprobarlo antes de pedir visita.
Campana que no aspira u horno que no calienta
Una campana extractora que aspira poco suele deberse al filtro de grasa saturado, que conviene limpiar cada pocas semanas en cocinas de uso diario; si tras limpiarlo sigue sin tiro, el motor o el conducto de salida pueden estar afectados. Un horno que no calienta puede ser la resistencia (visible, se ve si no se pone al rojo) o el termostato, dos averías con coste de reparación muy distinto que conviene diagnosticar antes de decidir.
Cuándo repararlo y cuándo cambiarlo
Como orientación general, si el electrodoméstico tiene menos de 6-8 años y el fallo es de una pieza concreta (bomba, resistencia, correa), reparar suele compensar frente a comprar uno nuevo. Si el aparato ya ha tenido otras averías, tiene más de diez años o el fallo afecta a la placa electrónica principal, conviene pedir también una valoración de si el cambio sale más a cuenta a medio plazo; un profesional puede darte esa valoración en la misma visita de diagnóstico.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena reparar una lavadora de más de diez años?
Depende de la avería: si es una pieza económica, puede compensar; si afecta a la placa electrónica o el motor principal, conviene comparar el coste con el de un aparato nuevo antes de decidir.
¿Por qué mi lavavajillas huele mal aunque lave bien?
Casi siempre por restos de grasa acumulados en el filtro o el brazo aspersor. Un lavado en vacío con un producto desengrasante suele bastar.
¿Podéis venir a diagnosticar un electrodoméstico sin saber aún qué le pasa?
Sí, el profesional valora la avería en la visita. Respondemos en menos de 24 horas, normalmente el mismo día, para concertarla.