Cómo trabajamos
Antes de ejecutar ningún trabajo recibes un presupuesto detallado con la mano de obra y los materiales necesarios. Solo se cobra lo acordado, y si surge algo no previsto te lo comunicamos y decides si seguir adelante. Recibes un presupuesto cerrado antes de empezar, sin cargos sorpresa por desplazamiento ni recargos al cierre del trabajo. Empezamos por techos, lámparas, conductos de aire y partes altas de armarios, donde se acumula el polvo más fino. Seguimos por paredes, puertas, marcos, rodapiés, radiadores y guías de persiana. Después la carpintería interior y exterior, los cristales por dentro y por fuera, la grifería y los sanitarios. Terminamos por los suelos, que se hacen los últimos porque reciben todo lo que cae durante el proceso. Aspirado a fondo, fregado con producto neutro y, si hace falta, segundo fregado para retirar el último velo de obra.
