Cómo trabajamos
Los aires acondicionados en la Costa Blanca acumulan suciedad significativamente más rápido que en regiones interiores secas. Tres factores se combinan. Primero, la humedad relativa media en zona costera es del 70-75 por ciento durante gran parte del año, lo que mantiene el serpentín constantemente expuesto a condensación. Segundo, el polvo del Sahara que llega cada verano deja una capa fina pero pegajosa que se adhiere a las aletas y atrapa otros contaminantes. Tercero, el aire marino con partículas en suspensión cargadas de sales aporta material orgánico extra al filtro. La bandeja de condensados y el desagüe limpiamos aparte con producto desincrustante porque suelen tener cal acumulada. Si el desagüe está parcialmente obstruido, lo desatascamos con manguera flexible. Por último, después de secar todos los componentes, aplicamos producto desinfectante certificado para uso en climatización que elimina bacterias y hongos residuales sin dejar residuos químicos peligrosos. El paso siguiente es la limpieza del serpentín, la pieza con miles de aletas finas donde circula el gas refrigerante. Aplicamos producto desincrustante específico para climatización, dejamos actuar 15-20 minutos según el grado de suciedad. Aclaramos con agua a presión moderada protegiendo el resto del equipo con plástico para que no entre agua donde no debe. La técnica correcta requiere experiencia: demasiada presión dobla las aletas y reduce el rendimiento, demasiado poca no arrastra la suciedad.
