Cómo trabajamos
El tratamiento requiere intervenir en el origen del agua, no en el síntoma interior. Si la cubierta está degradada, hay que renovar la impermeabilización completa con tela asfáltica nueva o sistema de poliuretano líquido proyectado. Si la fachada tiene grietas estructurales, se sellan con masilla elástica y se repinta con pintura específica de fachada que cubre las microgrietas. Solo después de garantizar la estanqueidad exterior, reparamos la pared interior. Hay cuatro tipos de humedades que vemos habitualmente en la Costa Blanca, cada uno con causa, diagnóstico y tratamiento distintos. Confundirlos lleva inevitablemente a tratamientos ineficaces y dinero perdido. Por eso siempre empezamos con visita técnica de diagnóstico antes de presupuestar nada. La diferencia entre tratar bien o mal una humedad cambia la durabilidad del resultado entre cinco años y seis meses. Capilaridad ascendente, filtración por cubierta, condensación interior y eflorescencias por salitre. Diagnóstico antes de actuar.
