Cómo trabajamos
Y qué mejor sitio para empezar que, según dicen, uno de los puntos que fue el germen del barrio. Escondida tras una frondosa capa de altos árboles, la masía de Can Fargues resiste al paso del tiempo junto al paseo Maragall. De origen medieval, el complejo está rodeado de unos jardines que, tras más de una década de lucha vecinal, se abrieron al barrio hace unos años, con la masía rescatada del abandono y reconvertida en una escuela de música municipal. El conjunto modernista de la fuente, el quiosco y una antigua sala de envasado de agua —que ahora alberga uno de los baños más curiosos e inesperados de la ciudad— se asoman sobre Barcelona mientras el sol se decide a esconderse, al mismo tiempo que lo hacen las familias y los lectores que, faltos de luz, bajan de la montaña para, tristemente, volver al asfalto. [Masia de can Fargues ](https://ajuntament. cat/horta-guinardo/sites/default/files/la_masia_de_can_fargues.
