Cómo trabajamos
Capilaridad ascendente, filtración por cubierta, condensación interior y eflorescencias por salitre. Diagnóstico antes de actuar. Inyección química, impermeabilización por exterior, revestimiento transpirable o ventilación según diagnóstico. Empezamos por techos, lámparas, conductos de aire y partes altas de armarios, donde se acumula el polvo más fino. Seguimos por paredes, puertas, marcos, rodapiés, radiadores y guías de persiana. Después la carpintería interior y exterior, los cristales por dentro y por fuera, la grifería y los sanitarios. Terminamos por los suelos, que se hacen los últimos porque reciben todo lo que cae durante el proceso. Aspirado a fondo, fregado con producto neutro y, si hace falta, segundo fregado para retirar el último velo de obra.
