Nuestro método de trabajo para el esmaltado de superficies
Nuestro proceso comienza con una inspección y preparación meticulosa (45-90 minutos). Evaluamos el estado actual de las puertas y ventanas, identificando posibles daños como grietas, óxido o desconchones. Luego, protegemos las áreas circundantes con cinta de carrocero y plásticos, y procedemos a lijar las superficies para eliminar restos de pintura antigua y alisar imperfecciones. Este paso es crucial para asegurar una adherencia óptima del nuevo esmalte. A continuación, aplicamos una capa de imprimación (30-60 minutos), fundamental para sellar la superficie y mejorar la fijación del esmalte, especialmente en maderas porosas o metales. Tras un tiempo de secado adecuado, aplicamos dos o tres capas de esmalte de alta calidad (120-240 minutos por capa), con un lijado suave entre capa y capa si es necesario, para conseguir un acabado liso y uniforme. Finalmente, realizamos una revisión exhaustiva y la limpieza del área (30-45 minutos), retirando todos los materiales de protección y asegurándonos de que el resultado cumpla con vuestras expectativas de calidad y acabado.
