Nuestro proceso de esmaltado profesional
Nuestro servicio de esmaltado se ejecuta con meticulosidad para asegurar un acabado duradero y estético. El proceso comienza con una preparación exhaustiva de las superficies (1-3 horas por puerta/ventana), que incluye lijado para eliminar pintura vieja o imperfecciones, limpieza profunda y, si es necesario, aplicación de masilla para rellenar pequeños defectos. Seguidamente, se protege cuidadosamente el entorno con cinta de carrocero y plásticos para evitar salpicaduras. La aplicación del esmalte se realiza en varias capas finas (2-3 capas, con 4-6 horas de secado entre ellas), utilizando técnicas profesionales como brocha, rodillo o pistola, dependiendo del tipo de superficie y el acabado deseado. Finalmente, tras el secado completo (24-48 horas para curado total), se retiran las protecciones y se realiza una inspección de calidad para asegurar que el resultado sea impecable. Este enfoque garantiza una adhesión óptima y una resistencia superior.
