Nuestro proceso para paredes lisas y perfectas
El alisado de paredes es un proceso metódico que realizamos en 4 pasos para asegurar la máxima calidad. Primero, la preparación y protección (aprox. 2-4 horas): Cubrimos suelos, muebles y elementos sensibles con plásticos y cintas de carrocero para evitar cualquier salpicadura o daño. Desmontamos elementos que puedan estorbar, como interruptores. Segundo, la eliminación de la textura (aprox. 6-12 horas por habitación): Si existe gotelé, lo rascamos o aplicamos productos específicos para ablandarlo y retirarlo. Las grietas se abren ligeramente y se limpian para una mejor adherencia del material de relleno. Tercero, la aplicación de pasta niveladora (aprox. 8-16 horas por habitación): Aplicamos una o varias capas de pasta de recubrimiento o yeso especial para alisar, extendiéndola uniformemente con espátulas y llana. Dejamos secar el tiempo necesario entre capas, según las condiciones ambientales. Cuarto, el lijado y limpieza final (aprox. 3-6 horas por habitación): Una vez seca la pasta, lijamos toda la superficie con lijadoras de grano fino para obtener un acabado perfectamente liso y sin imperfecciones. Retiramos el polvo generado y dejamos la zona lista para la imprimación y la pintura. El tiempo total varía según el tamaño de la estancia y el estado inicial de las paredes.
