Nuestro proceso de alisado de paredes: de la preparación al acabado
Nuestro método de trabajo está diseñado para asegurar la máxima calidad y eficiencia, minimizando las molestias en su hogar. El proceso se divide en cuatro fases claras:
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Preparación y protección (1-2 días)
Iniciamos protegiendo meticulosamente suelos, muebles y zócalos con plásticos y cintas. Se retiran elementos como enchufes e interruptores. Luego, se raspa el gotelé o la textura existente para eliminar el grueso del material y se limpia la superficie a fondo.
- 2
Aplicación de masilla (2-3 días)
Se aplica una primera capa de masilla específica para alisado, cubriendo todas las imperfecciones. Una vez seca, se lija para obtener una superficie uniforme. Este paso se repite una o dos veces más, dependiendo del estado inicial de la pared, para garantizar una base perfectamente lisa.
- 3
Lijado y revisión (1 día)
Tras el secado completo de las capas de masilla, se realiza un lijado fino de toda la superficie. Este es un paso crítico para conseguir un acabado impoluto. Se revisa cada metro cuadrado en detalle, utilizando focos de luz rasante para detectar y corregir cualquier mínima imperfección.
- 4
Imprimación y pintura (1-2 días)
Finalmente, se aplica una capa de imprimación selladora para uniformar la absorción de la pintura y mejorar su adherencia. Después, se aplican dos capas de pintura de alta calidad en el color elegido, dejando un acabado liso, uniforme y duradero. El tiempo total puede variar entre 5 y 8 días, dependiendo del tamaño y estado de las superficies.
