Cómo trabajamos
Llámanos, escríbenos por WhatsApp o pide tu presupuesto online — te respondemos en menos de 10 minutos en horario laboral. El cristal templado es el estándar para puertas balconeras, ventanas grandes y zonas con riesgo de impacto. Su característica distintiva es que cuando se rompe, lo hace en miles de pequeños fragmentos romos que no causan cortes graves, en lugar de fragmentos grandes y afilados como el cristal convencional. La normativa española (CTE) exige cristal templado o laminado de seguridad en todas las zonas de paso y en alturas inferiores a 90 cm. Si tu cristal roto era convencional simple, lo sustituimos por templado obligatoriamente para cumplir normativa. El protocolo correcto cuando se rompe un cristal tiene tres pasos. Primero, retirar de inmediato todos los fragmentos sueltos para evitar accidentes, algo especialmente importante con niños o mascotas en casa. Segundo, cubrir provisionalmente con lámina de plástico grueso o tablero si la zona es accesible desde el exterior y hay riesgo de intrusión. Y tercero, llamar lo antes posible al cristalero para la medición y la reposición. La urgencia depende de si la zona es estanca al agua o no. Una ventana que da a patio interior puede esperar 2-3 días sin problema. Una balconera o ventana exterior con riesgo de lluvia entrante o robo necesita reposición urgente.
