Cómo trabajamos
Llámanos, escríbenos por WhatsApp o pide tu presupuesto online — te respondemos en menos de 10 minutos en horario laboral. El paso más crítico es la preparación del soporte. La tarima flotante exige soporte con desviación máxima de 3 mm en regla de 2 metros. Si el soporte tiene desviaciones mayores, hay que regularizar con mortero autonivelante antes de empezar. Sin esa regularización, las uniones machihembradas se separan progresivamente y aparecen huecos visibles entre tablas tras unos meses de uso. El segundo paso crítico es la barrera de humedad. En plantas bajas o sobre forjados húmedos, hay que tender lámina de polietileno antes de la manta acústica. Sin barrera, la humedad asciende, hincha la tarima por debajo y a los 6-12 meses aparecen ondulaciones que ya no se pueden eliminar.
