Nuestro proceso de esmaltado profesional
Nuestro enfoque metódico asegura resultados duraderos y de alta calidad. El proceso se divide en cuatro fases clave, diseñadas para minimizar las molestias y maximizar la eficiencia:
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Evaluación y preparación (1-2 horas por unidad)
Iniciamos con una inspección detallada de las puertas y ventanas para identificar el tipo de material, el estado actual de la superficie y cualquier daño preexistente. Luego, protegemos las áreas circundantes con cinta de carrocero y plásticos. Si es necesario, desmontamos herrajes y cristales para un acceso completo y un acabado más limpio.
- 2
Limpieza y lijado (2-4 horas por unidad)
La superficie se limpia a fondo para eliminar polvo, grasa y cualquier contaminante. Posteriormente, se lija meticulosamente para alisar imperfecciones, eliminar restos de pintura antigua y crear una base óptima para la adherencia del nuevo esmalte. Este paso es fundamental para la durabilidad.
- 3
Aplicación de imprimación y masilla (1-2 horas por unidad, más tiempo de secado)
Aplicamos una capa de imprimación específica para el material (madera, metal, PVC) que sella la superficie y mejora la adhesión del esmalte. Si hay pequeñas grietas o agujeros, se rellenan con masilla adecuada y se lijan nuevamente para lograr una superficie perfectamente lisa. El tiempo de secado entre capas es crucial.
- 4
Esmaltado final (2-3 horas por unidad, más tiempo de secado)
Se aplican dos o más capas de esmalte de alta calidad, utilizando técnicas profesionales para asegurar una cobertura uniforme y un acabado sin marcas. Respetamos los tiempos de secado entre capas para garantizar la máxima resistencia y durabilidad. Una vez seco, se retiran las protecciones y se reinstalan los herrajes, dejando un acabado impecable y listo para usar.
