Nuestro proceso de alisado de paredes en 4 pasos
Nuestro enfoque metódico garantiza un alisado de paredes eficiente y con acabados de alta calidad. El proceso comienza con una inspección detallada de las superficies para identificar el tipo de revestimiento actual y cualquier daño estructural. Esta fase suele durar entre 30 y 60 minutos. A continuación, procedemos a la preparación del área, protegiendo suelos, muebles y zócalos con plásticos y cintas, un paso que puede llevar de 1 a 2 horas dependiendo del tamaño de la habitación. El tercer paso es la aplicación de los productos alisadores. Esto implica la eliminación del gotelé (si aplica) mediante raspado o empapelado, seguido de la aplicación de varias capas de masilla o pasta de renovación, lijando entre capa y capa para asegurar una superficie perfectamente lisa. Este es el paso más intensivo, con una duración estimada de 1 a 3 días por habitación. Finalmente, una vez que la superficie está completamente lisa, seca y preparada, aplicamos una imprimación selladora para asegurar una adherencia óptima de la pintura final. Este último paso suele completarse en unas 2 a 4 horas, dejando tus paredes listas para el color que elijas.
